Una contabilidad que sirve para decidir, no solo para cumplir. Cierre mensual con resultado real, previsión de impuestos y la información que la dirección y el banco piden.
Qué hacemos
La mayoría de contingencias que encontramos en una revisión no nacen de una mala decisión fiscal, sino de una contabilidad que se cerró tarde y mal.
Registro contable continuo y cierre de cada mes con resultado real, no estimado, disponible antes de que termine el mes siguiente.
Formulación, memoria, informe de gestión cuando procede, aprobación en junta y depósito en el Registro Mercantil dentro de plazo.
Cuentas consolidadas del grupo, eliminaciones, homogeneización de criterios y coordinación entre las sociedades que lo integran.
Libros de contabilidad, de actas y de socios, legalizados telemáticamente en plazo. Es un trámite menor hasta el día que alguien lo pide.
Adaptación de tu sistema de facturación a la normativa vigente y a los calendarios de entrada en vigor, con la interlocución técnica que haga falta.
Preparamos y defendemos la información que solicita la auditoría externa. La auditoría de cuentas la firma el auditor; nosotros dejamos el trabajo listo.
Un cuadro que te dice, mes a mes, cuánto llevas de resultado y cuánto impuesto está generando. Sin sorpresas en julio.
Estados financieros presentados de forma que un socio, un inversor o un director de riesgos los entienda y los acepte.
Dudas habituales
El administrador formula las cuentas dentro de los tres meses siguientes al cierre del ejercicio, la junta general las aprueba dentro de los seis primeros meses y el depósito en el Registro Mercantil se presenta dentro del mes siguiente a esa aprobación.
Transcurrido un año desde el cierre sin depositar, el Registro Mercantil cierra la hoja registral de la sociedad: deja de poder inscribir la mayoría de actos. Además existe un régimen sancionador. Es un problema silencioso hasta que necesitas firmar algo ante notario.
La obligación depende de superar durante dos ejercicios consecutivos determinados umbrales de activo, cifra de negocio y número medio de trabajadores, y también puede venir impuesta por subvenciones, estatutos o petición de la minoría. Lo comprobamos en la revisión previa.
Sí. Trabajamos con los programas habituales del mercado y, si tu sistema es propio o sectorial, nos adaptamos. Lo que no hacemos es obligarte a cambiar de herramienta para que a nosotros nos resulte más cómodo.
El registro de asientos es parecido. La diferencia está en la lectura: nosotros revisamos la contabilidad buscando lo que un inspector buscaría, y avisamos antes. Y en que quien te lleva la contabilidad es el mismo despacho que después defiende esa contabilidad.
Mensualmente, con el cierre. Y siempre que la pidas: las consultas están incluidas en la iguala.
Si la respuesta es que lo sabrás cuando cierre el año, tienes un problema de información antes que uno fiscal.
Contacto
Cuéntanos tu situación y te diremos con franqueza si podemos aportar valor. Si entendemos que tu asesor actual está haciendo bien el trabajo, también te lo diremos.